Elegance 65

Lejos quedan los tiempos en
los que Drettmann realizaba sus primeros diseños
náuticos allá por 1989. En pocos años el astillero
creció y en 1993 nace la serie "Elegance" con inmediato éxito en
el mercado internacional. En 2006 las instalaciones se reubican
en la ciudad de Bremem (Alemania) en las márgenes del río Weser,
donde son botados los nuevos yates.
Y a pesar de este crecimiento fulgurante, el astillero conserva
el sabor por las cosas hechas a mano con exquisitez y buen
gusto. El Elegance 65 es un perfecto ejemplo de ello con su
potente y elegante carena y los detalles y la calidad de construcción
que ya no
acostumbramos a ver en otros astilleros muy conocidos.
Así como una buena casa se fundamenta en una buena cimentación,
un buen barco debe ofrecer un casco sólido y bien construido. Los
“cimientos” de este yate, su casco y superestructuras gozan de
un potente laminado que confieren al barco una rigidez
estructural con la que poder afrontar cualquier estado de la
mar. 43 toneladas de desplazamiento, 43 toneladas de rigidez y
buen hacer.
Elegance 65:
Un diseño perfecto

Basta con mirar unos planos de diseño para reconocer un trabajo
bien hecho. La cubierta tradicional inspira gran armonía. Se
trata de un diseño moderno basado en soluciones bien
conocidas y probadas. Su proa es majestuosa y ofrece un generoso
espacio para las maniobras de fondeo, dotada de molinete y ancla en inox
así como los demás elementos de la maniobra. Y justo
detrás del triángulo de proa encontramos un atractivo solárium situado justo
detrás de un logrado banco
de 3 plazas moldeado en la misma cubierta y desde el cual saborear la brisa y la
navegación en total comodidad.
Las amuras avanzan desde la bañera de popa sin interrupción
hasta el vértice de proa, coronadas por un pasamanos en inox que
sin duda simplificará la vida a los marineros. Un diseño
práctico y elegante. Como también lo es la protegida plataforma
en popa para el baño, resguardada por una sólida barandilla
construida en inox que da acceso al barco por babor
salvaguardando los espacios necesarios para trabajar con bitas y
cornamusas sin esfuerzo gracias a los dos winchs de maniobras de popa. Desde
esta plataforma se accede a la bañera de popa por dos escaleras
situadas en cada una de las bandas.

La pasarela hidráulica pulida en
blanco y con madera de teka marca Besenzoni, se esconde en la
misma plataforma de baño pasando totalmente desapercibida. La
escalera de baño también se manipula sin ningún esfuerzo al ser
activada de forma hidráulica. En el medio del espejo de popa se
encuentra una puerta
estanca que da acceso a la zona de camarotes para marinería y
servicios, aunque dadas sus generosas dimensiones de estos, bien pueden
ser utilizados por invitados. Encontramos lavadora, secadora y
acceso al cuarto de máquinas impecablemente montado y ordenado.
En este área dedicado para la tripulación también existe una zona con
fregadero, nevera y bodegas.
La
cubierta del Elegance 65

Toda ella ofrece un cómodo y cálido suelo en teka birmana de la
mayor calidad, desde la plataforma de baño, a la bañera, el fly
y los pasillos laterales que conducen hasta la zona de ocio en
la proa.
El Elegance 65 no presume con excentricidades y a pesar de su
importante eslora rehuye del asombro o la opulencia. Su fly
queda perfectamente integrado en las bellas
líneas de cubierta. Cubre más de la mitad de la eslora del yate,
y se funde con la proa en una suave y elegante pendiente
inclinada en la que se diseñado el amplio ventanal del puesto de
mando.
En la generosa bañera aparece un comedor con mesa regulable y
capacidad para al menos 8 comensales. También se han dispuesto
armarios y muebles para estiba en todos los rincones de la popa,
alguno de los cuales esconden una nevera de exterior y una
máquina de cubitos de hielo. A babor se encuentra la escalera de
subida al fly junto a la entrada acristalada del salón
principal.
El Fly del
Elegance 65

Es tan amplio y cómodo, como bien aprovechado y ofrece una vista
espectacular sobre todo el horizonte. Al subir encontramos en la
parte más retrasada una grúa Benzoni con la que elevar la
embarcación auxiliar. Frente a la escalera se ha dispuesto un
mueble barbacoa con dos placas vitrocerámicas y un amplio
lavamanos integrado en la propia forma del mueble, con el que
nos podremos preparar suculentas comidas al aire libre. Al lado
se encuentra la balsa salvavidas protegida en un elegante
soporte en inox y un largo y amplio sofá que ofrece espacio para
una decena de amigos, junto al banco de gobierno en el que
pueden sentarse con comodidad otras dos o tres personas.

La parte posterior de este sofá se funde con un segundo solárium
que queda totalmente integrado en este centro de reuniones del
fly, ya cerca del arco del radar en donde queda estibada la
embarcación semirrígida. De esta manera la auxiliar pasa casi
desapercibida evitando los molestos pescantes de popa y sin
ocupar espacio en el interior del yate como sucede en los barcos
con garaje en popa.

El puerto de gobierno del fly es muy cómodo y de nuevo
funcional. Todos los instrumentos y pantallas de navegación
están protegidos por unas ventanas elegantemente diseñadas que
protegen la costosa electrónica de las inclemencias meteorológicas.
Los interiores
del Elegance 65

La entrada al salón está protegida por dos grandes puertas
acristaladas con marcos en inox. Todo el interior está
construido y decorado con maderas claras de arce barnizadas con
brillo intenso que suman luminosidad a los grandes ventanales
acristalados.
Nada más entrar y a estribor encontramos un primer tresillo con mesa y taburetes en esta primera zona del salón
principal. En la banda contraria descubrimos una escalera que
desciende a los camarotes de popa y que está protegida por una
elegante columna que integra un perfecto mueble bar. En otros
muebles se esconden los equipo de audio y la televisión de
pantalla plana que se despliega con un mando y un mecanismo eléctrico.

Un poco más adelante aparece una segunda zona separada de
esta parte posterior y unida con la zona de gobierno dotada de
un cómodo sillón para el capitán y un amplio panel de
marquetería en el que están dispuestos los numerosos
equipamientos electrónicos y de navegación. Desde estos
instrumentos controlamos todo el yate y su potente motorización
de 2 motores Man de 1050cv cada uno de
ellos. Cabe destacar la doble instalación de dos generadores de
17 Kw lo cual permite operar el barco con uno de reserva, pues
todos los servicios del barco pueden funcionar con sólo
uno de ellos. El barco está equipado con equipo de desalación y
sistemas de vigilancia con circuito de video vigilancia.

Al lado del puesto de mando se encuentra la segunda escalera que
conduce a las estancias principales del yate, todas ellas
decoradas en maderas de tonos suaves y luminosos. Cualquier
detalle es perfecto. Las puertas los marcos, los pasamanos… todo
encaja al milímetro como corresponde a una construcción alemana.
En el salón se ha diseñado una puerta estanca lateral por la que
poder salir directamente al pasillo de babor sin tener que
atravesar la bañera. Es de agradecer el alto y protegido
francobordo en el que se distribuyen diversos imbornales hasta
llegar a la misma proa del barco.

La cocina es tan grande como la de cualquier acomodado piso de
ciudad y sus muebles lacados en blanco esconden
electrodomésticos, lavavajillas, horno y todo lo que puede uno
desear encontrar en una cocina. Amplia vitrocerámica y
despejados espacios en los que poder convertir la alimentación
en una arte culinario.
Disfrutar el
Elegance 65

Navega sobre raíles de forma estable y segura. Al ser un yate de
desplazamiento puro, su velocidad de crucero es tranquila, en
torno a los 10 ó 15 nudos, aunque puede alcanzar del orden de 24
nudos como velocidad máxima. En los 14 nudos el Elegance 65 se
muestra regio y feliz. Para ello su marcada “V” en la proa corta
el agua con decisión. Para hacer cómodas las maniobras de
atraque, el Elegance 65 está dotado de hélices de proa y popa
con bomba hidráulica.

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